Madre agotada emocionalmente



Hola papás. En esta ocasión hablaremos de la mamá... pero no te vayas papá, porque esto tiene que ver contigo también.

Anteriormente hablamos de la importancia de sembrar buenas emociones en el campo emocional de nuestros hijos, y del beneficio que tiene para su futuro que así lo hagamos. Ahora bien, parece una cosa sencilla eso de ser amorosos y pacientes en teoría, pero en la realidad... no tanto. ¿Por qué?
Pues porque pocas veces nosotros recibimos esas emociones de manera correcta y de calidad. 

Y aquí entramos de lleno al tema de la "madre agotada emocionalmente". 

En las culturas más antiguas como en la naturaleza, si nos interesamos un poco, podemos ver la importancia que tiene la imagen femenina a la hora de la crianza y el bienestar de los hijos, sobre todo en los primeros años de sus vidas. Pocas veces vemos al macho inter-actuar con los críos en la etapa de mayor absorción emocional, pero sí los vemos ejercer su papel cuando se llega la hora de enseñarles cuestiones que tienen que ver más con el ámbito mental. 

Actualmente la psicología emocional ha tenido grandes avances gracias a la física cuántica, que ha ayudado a demostrar como el sentir de una madre afecta positiva o negativamente a la formación de un niño. De ahí la importancia de contar con madre emocionalmente sana. 
Hoy dia las mujeres que son madres, profesionales y esposas, tienen sobre sus hombros la idea de ser la mejor en todas las áreas en las que se desarrolle; lo que produce por un lado cierta plenitud de saberse capaz, y por otra una frustración de no controlar todos los sectores en los que se maneja. Si aunado a eso existe una carencia de apoyo por parte de su pareja, entonces el derrumbe es total. 

Si una mujer se siente vacía en una parte de su vida, difícilmente podrá derramar su amor en cantidad y calidad para con sus hijos. Ciertamente podrá esforzarse e intentará poner su mejor cara a la hora de presentarse a su pequeño, pero interiormente estará drenando su capacidad emocional. Lo que la llevará en un futuro cercano a un derrumbe de salud física.  Pero ahí no queda todo -aunque eso ya es bastante-, la bioneuroemoción ha demostrado en los últimos años, que muchas de las enfermedades que padecen los niños, no son generadas por ellos; sino que son manifestaciones de la inestabilidad emocional de la madre. Fuerte ¿no? De ahí la importancia de contar con una salud emocional lo más óptima posible.

Para ello es necesario ser honesta contigo misma y responderte a la siguiente pregunta: ¿Tengo una salud emocional de calidad?  Y si hay por aquí un padre consciente que también se pregunte ¿Le estoy ofreciendo a mi pareja el apoyo que necesita para su bienestar emocional? 
Si la respuesta fue sí, ¡te felicito!  Eres de esas pocas pero valiosas personas que están formando un ser humano valioso.  Pero si la respuesta fue no, te felicito doblemente por tu sinceridad porque eso te llevará al siguiente paso.

Busca ayuda.

No dudo que seas una mujer  de gran capacidad, pero seamos sinceras, si respondiste "no" es porque hasta ahora no habías notado lo mucho que tu estado influencia a tus hijos, o porque lo sabías pero no has cambiado al respecto por ti misma. Así que, lo mejor siempre será buscar a alguien que nos apoye en el camino a la transformación benéfica, alguien que observe desde fuera para poder decirnos dónde esta la salida del laberinto.  Porque recuerda que el éxito en la vida no solo es lograr ciertas metas, sino mantenerlas y sobre todo lograr mantenerse el mayor tiempo posible dentro de la inteligencia emocional que nos brinde una vida plena y sana. 

Haz que tu pareja participe. 

Ya sabemos que sí eres capaz y una mujer auto-suficiente profesionalmente, pero la paternidad y vida marital es de dos. Explícale brevemente a tu pareja qué es lo que requieres de él. Intenten asistir juntos con un profesional que les ayude en el proceso de reconstrucción de su vida marital. Y sobre todo, permite que ejerza el rol que le toca dentro de la familia.  Sobre este tema hablaremos en otra ocasión. 

Desecha el sacrificio emocional.

Si llegas cansada del trabajo o tus labores del hogar te agotaron físicamente, pero tu hijo requiere de tu atención, haz el esfuerzo de estar con él. Pero si estas mal anímica y emocionalmente, es mejor que le expliques a tu hijo de manera sencilla que no puedes estar en ése momento con él, pero que trabajaras para sentirte mejor y tener la calidad de tiempo y ánimo para compartir. Porque aunque tú creas que estas fingiendo de maravilla frente al menor, lo cierto es que capta perfectamente tu estado emocional y lo absorbe para sí; y ya sabemos que consecuencias puede haber.

En estas breves palabras, espero haberte hecho reflexionar aunque sea un poco, de la importancia que tiene que pongas atención a tu bienestar, que lo pongas en práctica y que tus hijos se vean pronto beneficiados de ello.











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