Chip integrado hoy o falta de compromiso paternal

                              




La frase de: "los niños de hoy vienen con el chip integrado"  parece enorgullecer a la actual generación de padres; y a decir verdad no estoy muy segura de que esto deba ser motivo de presunción. ¿Por qué?  Por la sencilla razón de que aceptar que los infantes actuales son "más avanzados", le restaría a los adultos la capacidad para guiarlos. 

Lo que sí es comprobable, es que los chicos que se desarrollan en el nuevo milenio tienen más accesibilidad al boom de tecnologías en cuanto a entretenimiento y comunicación se refiere. Y aunque  nosotros también la tuvimos, la diferencia radica en el tiempo. El tiempo actual en que un dispositivo adquiere mejor rendimiento y novedad, es mucho más instantáneo que en años pasados. Hoy día puede pasar cosa de un mes para que algo se modernice, mientras que antes pasaban años para agregar un pequeño cambio.  Sin embargo, estoy segura que si lo que existe hoy hubiese estado a tu alcance en tu niñez, seguro habrías desarrollado la capacidad de hacer uso de ellas. Quizá no en el mismo tiempo que le lleva a tus hijos hoy, pero lo habrías logrado. 

Y si te preguntas por qué no en el mismo tiempo, y te respondes que es porque tus hijos son más inteligentes hoy; te diré que no.  La diferencia radica nuevamente en el factor tiempo. Pero esta vez el tiempo no se refiere a la evolución de los milenios, sino al tiempo que invierte la paternidad. 
Seguramente perteneces a las generaciones privilegiadas en que los padres pasaban tiempo con sus hijos, en la que los padres establecían un horario para casi todo: para el alimento, para el estudio, para los deberes y para la diversión. 
Generalmente dentro de la diversión se encontraba la televisión. La televisión, conocida como la "nana" en nuestra época, servía para llenar los vacíos en los que los padres no podían jugar  con nosotros.  Sin embargo, ellos trataban que el tiempo frente al televisor fuera el  menor tiempo posible, porque "nos podíamos quedar ciegos o nos podía volver idiotas".  
La prioridad muchos de los papás anteriores, era procurar que sus hijos pasaran poco tiempo con los aparatos electrónicos y sí mucho haciendo cosas creativas, jugando al aire libre y fomentando la interacción con otros infantes. 

Hoy día el chip de padres e hijos es diferente. No es que los hijos sean más inteligentes hoy, sino que aprenden a desarrollar la habilidad tecnológica en mucho menor tiempo, pues es lo que tienen al alcance de sus manos y cerebros. Sin embargo van perdiendo la habilidad de ser más creativos con menos recursos, ser más sociables, desarrollar empatía y tener buen manejo de la inteligencia emocional. 
Los padres por otro lado, están mucho más ocupados; generalmente ambos padres trabajan, o se es padre o madre soltero/a. Lo que les deja la vieja alternativa de "la nana", solo que ahora ya no es la televisión, sino la tablet, el smartphone y el xbox.  Esto, seamos sinceros, quita la obligación de pasar tiempo con los hijos, pues resulta mucho más fácil darles un aparato que los mantiene entretenidos por horas, que hacer el esfuerzo de invertir tiempo de calidad con ellos. 

Hasta aquí parecería que estoy en contra de las nueva tecnologías al alcance de los menores, pero no es así.  Más bien estoy a favor de la convivencia padres e hijos, porque sé que es posible y de mucho mayor aporte en la vida física, emocional e intelectual de los chicos.  Pero sé que para que realmente surta efecto, es necesario que los padres lo deseen, o por lo menos se inciten a sí mismos a desearlo.   Ya que la convivencia forzada fuera de ser benéfica es demasiado tóxica, pues los niños y jóvenes advierten aún con la mejor actuación de sus progenitores, la descontenta convivencia con ellos, lo que los hace preferir los videojuegos a convivir con sus padres. 

Por otro lado, cuando los padres se hacen conscientes del gran aporte que le hacen a sus pequeños y ellos mismos al invertir tiempo con ellos, la relación familiar se fortalece, el estrés en el hogar baja y la salud de todos los miembros de la familia aumenta. 

Puede que seas un padre o madre cansado/a, que seas mamá soltera o simplemente (y hay que admitirlo) que seas un padre o madre perezoso/a  que no le interesa relacionarse con tus hijos. No importa cual sea tu caso, hay una verdad que no puedes cambiar, y es que tú eres responsable de las capacidades que desarrollen tus chicos, de ti depende hacerlos esclavos de pantallas o gobernadores de múltiples habilidades.
No te enorgullezcas de un hijo que maneja aparatos "inteligentes" como una pieza de su cuerpo, pero es esclavo de toda su atención. Enorgullecete  del hijo que domina a los aparatos y sabe decir basta, que es inteligente social, intelectual y emocional, y sobre todo de que se sea un Ser capaz de interesarse por su entorno, sea amable con él y siempre este dispuesto a crear algo en favor del bien social.  

Une tu chip al suyo y te aseguro crearan cosas maravillosas e infinitas juntos. 



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