Pareja: amigos, socios y padres




¿Recuerdas cuando tu pareja y tú eran solo ustedes dos?, ¿las cosas que hacían, los planes que tenían, incluso como se hablaban y se divertían?, ¿qué de eso se ha mantenido ahora que son padres?
Si en tu caso se ha aplicado la idea de que cuando se es padre las cosas cambian, esta entrada es para ti.

Es lamentable que cada día sea más frecuente ver como las parejas al convertirse en padres, ya sea por elección o no, toman esta situación como el fin del idilio en pareja. Pareciera que a pesar de la alegría que les provoca la idea de ser papás, este nuevo estado fuera la cubeta con agua que apaga el fuego de lo que eran antes.  Con ello llega la resignación de las nuevas obligaciones, deberes y cambios de hábitos. Pero, ¿es así como debe ser? 

Por fortuna, no. A pesar de que el panorama ya no se vislumbre idílico como cuando todo eran besos y apapachos, lo cierto es que no debemos dar por perdido todo aquello. Es cierto, ahora existe un nuevo integrante (o varios), que ocupa nuestra atención además de nuestra pareja, pero fuera de ser un "invasor" debe convertirse en una oportunidad para volvernos; además de más amorosos, mucho más creativos. 

Imagínate que tú y tu pareja son los socios de un gran proyecto. Cuando eran novios -digamos que es el equivalente a cuando hay juntas pre sociedad- tenían emoción por lo que juntos y su amor podrían lograr. Bueno digamos que la sociedad se firmo por fin con la llegada de un gran cliente -en este caso el nuevo integrante de la familia- ¿qué pasaría con los socios del proyecto?, ¿entrarían en pánico y confusión por la nueva ola de obligaciones que tienen a partir del nuevo cliente?, ¿dirían que la sociedad se acabo?  ¡No! Entrarían en una nueva etapa motivacional, se unirían aún más para crear nueva estrategias, no solo para mantener a este nuevo cliente adquirido, sino que visionarían un mayor crecimiento en pareja, y para que esto suceda ¿qué hace falta?  Las juntas corporativas para implementar nuevas ideas y ver posibles fallas. 

Pues esas "juntas" son las reuniones que tú y tu pareja no deben olvidar tener periódicamente. Y para ello es imprescindible aplicar: "la visión de los amigos"  
La visión de los amigos es la herramienta que te ayudara a mantener la chispa en tu relación. No solo los mantendrá con aire fresco, sino que aumentará la confianza en el proyecto de su vida. Ser amigos, da complicidad, confianza, respeto y sobre todo igualdad. Y esto, además de traer grandes beneficios a su relación, obviamente ayudará en mucho a la formación de sus hijos.

Cuando los hijos se forman en un ambiente de confianza, adquieren la valía necesaria para la formación de su carácter. Nunca será lo mismo crecer bajo la observancia de unos padres cómplices y amigos, que bajo la supervisión de unos padres _ si bien hacen su  mejor esfuerzo cada uno por su lado en serlo- que han perdido el interés de comunicarse entre ellos.  Cuando esto sucede, los hijos  lo creamos o no, resultan ser deficientes en su capacidad de comunicación e interacción con su entorno, pues su ejemplo de interacción humana resulta deficiente por parte de sus papitos. 

Por tanto, te invito a crear y mantener citas con tu pareja. Da igual si recién son padres o ya son padres de hijos mayores; la gran aportación que esto tiene en sus vidas no caduca jamás. 
Afortunadamente existen muchas opciones para comenzar, desde las más sencillas, hasta procesos de ayuda a niveles terapéuticos.Todo depende de en qué situación se encuentren. Para ello hace falta ser honestos consigo mismos y ver si por sí mismos pueden resurgir la visión de los amigos, o es posible que necesiten la orientación de un conocedor del tema. 

Te deseo memorables reuniones.


[Imagen tomada de la red]

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