Hijo te pido perdón



Sé que para muchos puede ser un tema controversial el tema del perdón. No porque el perdón sea algo difícil de aceptar cuando se trata de que otros nos lo pidan, sino por el tema de que seamos nosotros quienes necesitemos de él.

Dentro de la paternidad es muy común que sean los hijos quienes anden en busca del perdón de los padres, por las desobediencias, por las fallas que se cree que se ha tenido frente a los padres, por los berrinches, por las malas notas, y un sin fin de causas que un hijo puede crearse para el perdón de los padres.  Pero qué pasa cuando un padre ha cometido un error frente a su hijo, ¿es posible que tenga la humildad de reconocerlo y por ello pedirle perdón?  

Sería muy  tajante decir que no, pues puede existir un 0.1% que sea capaz de hacerlo, pero la verdad es que la mayoría ni siquiera le pasa por la cabeza el pedirle perdón a sus hijos. Por qué tendrían que hacerlo, finalmente ellos son  mayores, saben más y son los padres.  Pero habitualmente olvidan que ser todo eso no quiere decir que no hayan herido en algún momento la parte emocional de sus pequeños. 

Si has peleado con tu pareja frente a tus hijos, los has herido. Si les has gritado simplemente porque estabas de mal humor, has herido a tus hijos. Si no has tenido tiempo para sus necesidades, has herido a tus hijos. Si mantienes un hogar enfermizo, has herido a tus hijos. Si no te has ocupado de sus necesidades, has herido a tus hijos. Si los has comparado con otros, has herido a tus hijos. Si cuando ibas  a ser padre o madre, no fue la mayor alegría de tu vida, has herido a tus hijos. Si los abandonaste, has herido a tus hijos... y hay muchos otros motivos por los cuales los has lastimado. 

Si has tomado conciencia, sentirás honestamente que hay motivos por los cuales disculparte frente a tus chicos; no importa si son pequeños o son más adultos, ellos apreciarán verdaderamente que tengas la valentía de reconocer tus errores. ¿Qué beneficio tiene esto?  Una mejor comunicación entre ustedes, pero sobre todo, una sanación de su alma. Saber que es es importante sanar cualquier error cometido, le hará comprender que las heridas emocionales pueden superarse.

Ahora bien, ten cuidado de no confundir un error de tu parte con un chantaje de la suya. Aquí tienes que analizar bien la situación y darle el valor justo a las cosas. No se trata de que porque si el niño chantajea solicitarás el perdón. Se trata de analizar que cuestiones de tu parte pueden afectarle verdaderamente y actuar en consecuencia. Para ello comienza a desarrollar la intuición y la comunicación entre tu mente y corazón. 

Como siempre, si tiene dudas ponte en contacto. 


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