¿Solo por mis hijos?





"Estoy con mi pareja, solo por mis hijos.  (Silencio)   Sí, estoy con mi pareja solo por mis hijos. Ya no siento lo mismo por ella, ya no tenemos los mismos sueños, compartimos el mismo techo y hacemos las cosas que hacen todas las familias, pero ya no hay una conexión de pareja.  Estamos juntos por nuestros hijos".

¿Qué tan a menudo han escuchado esto?  o ¿qué tan a menudo lo dicen? 

La anterior declaración se escucha mucho en consulta. Vienen los padres con toda la intención de mejorarse a sí mismos para poder ser mejores padres, y con frecuencia se dan cuenta de que están sosteniendo una mentira que no quieren aceptar, no son felices.  Una de las razones de la infelicidad es estar en una relación que "ya no les satisface", que ya no las hace crecer y que simplemente se sostiene por una sociedad paternal.  

¿Este es el ejemplo que hay que darle a los hijos?  Definitivamente no.
Quien crea que los niños son tontos y que no se dan cuenta de la disfunción de pareja se equivoca. Y no necesita haber violencia física, verbal o emocional para que ellos puedan percibir una separación entre sus padres. La simple apatía entre ambos es un claro ejemplo que los niños toman como referencia de lo es la relación entre una pareja y en una familia.  

Con frecuencia tengo la  necedad de llevarlos a recordar su infancia, es por la sencilla razón  de que por la experiencia propia se entiende y se mejoran las cosas.  No dudo que existan padres aquí que recuerden con verdadera felicidad, no solo su infancia, si no la relación entre sus padres y la relación entre estos. Muchos han formado familias gracias al ejemplo recibido de sus progenitores y la perfecta relación que lograron crear en su matrimonio. Sin embargo, existen muchos otros padres que están leyendo esto que no recuerdan su infancia precisamente como la mejor etapa de sus vidas. Sus padres se mantuvieron juntos, incluso hasta hoy día, pero no necesariamente fueron ejemplo de unión.  En terapia me he dado cuenta que muchos de los padres de hoy hubiesen preferido que sus padres se hubieran separado, unos habrían sufrido un tiempo por ello, pero la mayoría lo hubiese preferido en lugar de observar la infelicidad de sus padres y se hubieran liberado de la ellos mismos. 
Lamentablemente muchos sin saber por qué, han comenzado a repetir los patrones, que creían concientemente haber superado, pero que el "destino" se ha encargado de hacerlos renacer en ellos.

Entonces, ¿lo mejor es la separación?  Si y no.  

Y un momento, no se emocionen los que apuestan por el sí, y no se desilusionen los que leen un no. Todo depende de las circunstancias, de lo que se puede hacer en relación a ellas. 

Cuando un matrimonio tiene contratiempos, incluso si aún no ha pensado en la separación debe ofrecerse la oportunidad de asistir a una consejería de pareja. Es absolutamente necesario establecer las causas de la situación que les afecta. Establecer estas causas abre el camino a una posible solución. Siempre debemos recordar que toda relación es un tipo de sociedad, y como toda sociedad se debe participar 100% en la buena ruta de ésta o establecer honestamente los aspectos que están haciendo que la relación no fluya.  Por eso es que no se debe tomar una decisión apresurada en cuando al tema de "abandonar" el barco se trata.  
Muchas parejas solo necesitan una nueva orientación para renovar la sociedad de su unión, por eso la separación sin haber efectuado antes una terapia de pareja no es la mejor vía a realizar.  

Por otro lado cuando se ha hecho un gran esfuerzo en mejorar la unión entre los padres y este no resulta provechoso, lo mejor es terminar la sociedad por el bien de ambas partes y por el bien de los hijos.  Determinar las causas que favorecen a un divorcio no es sencillo, se deben valorar muchos aspectos y tomar una decisión no en deseos externos, si no en necesidades y provecho para el bien de los involucrados.

Algo que se debe tomar en cuenta es que toda decisión debe provenir de la verdad, hacer un lado excusas absurdas que fuera de aportar realmente algo beneficioso, lo único que fomenta es una frustración interna que tarde o temprano pasa factura. 

Solo por mis hijos, debe ser una frase que se aplique única y exclusivamente para realizar lo mejor que sea para ellos. Pero para ello debemos ser claros en qué es lo mejor.  Lo mejor es su felicidad, pero se debe conocer la felicidad para saber como proporcionarla.  Lo mejor es que los padres estén bien en todos sus aspectos para que puedan ser verdaderos ejemplos de vida para sus hijos.  Lo mejor es la armonía a la apatía. Lo mejor es la comunicación a la falsa convivencia. Lo mejor es comenzar de nuevo a mantenerse en el mismo sitio de insatisfacción.  

Comenzar de nuevo tiene dos variantes: hacer nuevo lo conocido, o comenzar de cero.  Ambos aspectos a su vez tienen sus variantes que ayudan a crear o a destruir.  

Hacer nuevo lo conocido:   Ahí es donde la mayoría se estanca, pues su idea de nuevo es pensar que lo viejo sirve con ideas como: "más vale viejo por conocido que nuevo por conocer".  Fingen que quieren un cambio pero no quieren mover nada. Dicen que quieren un intento pero no quieren cambiar.  Ahí es donde algunos fracasan y se quedan tal y como están, lo único nuevo que logran es nuevas peleas, nuevas disputas con lo ya conocido. 
Pero esta el otro lado, intentar verdaderamente modificarse en sí mismos. Aprovechar las herramientas obtenidas en terapias y poner cada uno su 100%    Estas son las parejas que saben que la carga no va de un solo lado, sino que para salir a flote reman  juntos. Estas son las parejas que consiguen un felices para siempre.

Comenzar de cero: Esta idea resulta aterradora. Comenzar de cero significa hacer de lado todo lo que ya se ha realizado. Entonces aparece la duda "¿seré capaz de iniciar algo bueno? ¿qué tal si va a peor? ¿y si fallo? ¿y si pierdo en lugar de ganar?.  Entonces vienen los pensamientos de: quizá no es tan malo lo que me esta pasando, es posiblemente "la cruz" que me toco cargar,  puedo aguantar... y la que nos trajo a esta nota: me quedo con mi pareja solo por mis hijos.  

Comenzar de cero y hacerlo bien: Y como dijimos, a veces la mejor solución es la separación. Y hay parejas que de verdad desean el bien del otro y el bien común aunque no estén juntos. Llegar a una separación con consciencia es verdaderamente una bendición.  Porque estas parejas dan un paso sin miedo, saben que tienen que comenzar a manifestar una nueva forma de vivir pero eso no las aterra, si no que les da fuerza para proseguir su camino por separado, pero aportando efectivamente su participación como padres. 

En resumen, si se desea estar en pareja o si se decide terminar una relación, lo importante es siempre buscar el bienestar (lo que verdaderamente significa bienestar) de toda la familia. 

Quiero que quede muy claro que estos asuntos son de dos. La situación se debe basar siempre en la situación que están viendo marido y mujer. No entra en este tema las excusas de terceras personas, si algo no va bien es mejor darle solución antes pensar en involucrarse con alguien más. Porque nadie inicia una nueva sociedad, cuando todo su capital esta invertido en una anterior que esta pasando por re_estructuración. 

Indicadores a tomar en cuenta para tomar terapia de pareja:

La relación se basa en críticas
La situación provoca baja  autoestima
En lugar de ser una pareja, se juega el rol de padre o madre del otro
La carga en asuntos familiares se carga a un solo lado
El único interés de estar juntos es por beneficio económico
No pasan tiempo a solas (siempre buscan estar con los hijos o amigos)
La sexualidad es insatisfactoria 
Ya no tienen los mismos intereses 
En lugar de fortalecerse en el crecimiento mutuo, se empujan a la destrucción
El interés de uno esta enfocado en otros asuntos y esta alejado de su pareja e hijos

Razones para no permanecer en un matrimonio:

Miedo a comenzar de nuevo
Repetir viejos patrones generacionales 
Miedo a perder la estabilidad económica 

Excusa que no se debe mencionar para seguir en una relación tóxica:  
No me separo por mis hijos

Razones para mantenerse en un matrimonio:

Superar  una mala racha
Todavía hay intereses mutuos 
Crecimiento y fortalecimiento intelectual, emocional y espiritual 


Sean felices por sus hijos, pero sobre todo sean felices por ustedes mismos. Siempre hay una oportunidad para transformar las cosas y siempre hay una para comenzar de nuevo y hacerlo  mejor. Y lo mejor se presenta siempre agotando todas las vías y se presentará de formas que ni sospechan;  solo basta la intención, compromiso y acción para realizarlo. 








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