¿Podemos confiar en las niñeras?

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Cuántas veces has salido a divertirte con la esperanza de que en al restaurante, evento social o parque de diversiones que vas, cuente con el servicio de niñera. ¡Siempre!  Y es que por más que una madre ame a sus hijos, eso no quiere decir que quiera descansar de ellos, por lo menos unas horas. 
Afortunadamente existen mujeres capaces de cuidar, y disfrutar pasar el tiempo con niños que no son suyos, o por lo menos lo intentan a cambio de un buen sueldo. 

La verdad es que socialmente a veces funcionamos bien, ofrecemos un sueldo a cambio de un servicio que nos facilita la vida, aunque sea por unos momentos. Sin embargo, a pesar de que resulta fantástica la idea de desobligarnos de los hijos por un tiempo determinado, no lo es del todo para ellos.  ¡Sí ya sé, le estoy buscando el frijol al arroz! Pero tiene un por que.  

No sé cuántos hijos tengas tú, o si alguna vez se te ha ocurrido invitar a varios amigos de tus hijos a casa. No me vas dejar mentir que si un hijo te cansa en un ritmo moderado de juego, dos o más (incluso sin que interactues directamente con ellos) terminan volviéndote loca. Ahora imagínate estar al cuidado de unos 10 o 15 niños mínimo, corriendo, gritando y hasta llorando. Necesitarías mucha energía, pero sobre todo mucha capacidad de atención.  Sería realmente un error distraerte, un error que le puede costar el bienestar físico a un niño. 

Yo francamente admiro a las niñeras en los eventos, y no dudo de sus capacidades, pero tampoco me confío a ciegas en la situación.  Aunque tienen la labor de estar al pendiente de los niños, la verdad es que no sienten y tampoco tienen la obligación de mantener al 100% la integridad de los pequeños. Simplemente porque son incapaces de poder cumplir con eso.  Cuando hablo de su incapacidad, no digo que no estén preparadas, sino que hay situaciones que se pueden salir de sus manos. 
Todas hemos escuchado de accidentes por falta de atención, y nadie queremos ser parte de esas estadísticas. 

Entonces ¿no podemos confiar en las niñeras?

Sí y no. Como dije, a todas nos justa la idea de pasar tiempo sin necesidad de preocuparnos de nada, pero no podemos estar ausentes del todo. 

Las mujeres presumimos de tener capacidad de hacer y pensar varias cosas a la vez, esto es un pro y contra en la situación que estamos tratando. Imagínate que la niñera esta pensando y haciendo varias cosas a la vez, no podrá estar atenta a tu hijo/a, porque tendrá que estar para otros niños. Esto es una desventaja en dicha cualidad.  Por otro lado, tú como mamá puedes disfrutar de una charla, de la actividad que estés realizando; pero también tienes la capacidad de observar a tu pequeño de tanto en tanto. Aprovechar esta ventaja de ver, hacer y pensar varias cosas, no ha de haber sido un error de la naturaleza, sino una bendición en cuanto a disfrutar y al mismo tiempo ser responsables de las personas que nos importan. 

Ahora, si de plano no tenemos ganas de estar con un ojo al gato y otro al garabato pues tenemos dos opciones: no asistir con nuestros hijos a sitios en los que no se tenga ninguna intención de estar al pendiente de ellos. Dos, contratar una niñera exclusiva para nuestro servicio. 
Si analizamos la situación, realmente no son situaciones drásticas. En el primer caso, generalmente cuando salimos de socialite con los niños, o es a una fiesta infantil o a una reunión familiar (por lo general).  Pocas veces hacemos planes con las amigas para salir a aligerarnos y están incluidos los niños. Habitualmente le pedimos a las suegras, o tíos de los niños que tengan a bien cuidarlos por un período de tiempo, mientras despejamos la mente.  Así que si hemos decidido salir con los niños es porque  sabemos (en la mayoría de los casos) que no podemos caer inmersas en conversaciones que roben atención a nuestros hijos.  Así que fomentar charlas un tanto banales pueden ser de gran ayuda a la hora de salir con los niños, confiar en la niñera, pero confiar más en nuestra capacidad de atención de estar en varios sitios a la vez: disfrutando del momento pero pendientes de los críos. 

Confianza en los hijos. Sí ya sé que vas a decir que tus hijos se saben cuidar solos, que son muy maduros y responsables. Meterías las manos al fuego por ellos, y ¡que bien!, pero ¿lo harías por todo lo que les rodea?  Hay muchas cosas que se pueden salir de sus manos: juegos en mal estado, pisos resbalosos, otros niños que juegan más pesado, estar cerca de una piscina y que no sepan nadar muy bien. Y si nos ponemos más paranoicas, gente extraña rondando. 
No digo que seas una pegoste con tu o tus hijos, sino precavida. Evidentemente los debemos dejar disfrutar, experimentar... pero siempre podemos estar cerca, lo suficientemente cerca para resolver un problema o prevenir cualquier situación. 

Pero volviendo al punto de letras más arriba. Si lo tuyo lo tuyo no es ser una mamá pendiente, sé una mamá responsable. Consigue una niñera personal.  Podrás divertirte, desentenderte y estarás segura. Contratar una niñera personal parecería todo un lujo, pero un lujo que vale la pena sino te quieres entrenar en el cuidado de tus hijos. Debes conocer a esa persona, sus referencias y sobre todo ver si congenia con las necesidades y estilo de ser de tu o pequeños.  Yo recomiendo esto siempre y cuando la verdad creas que no tendrás el tiempo y la disposición de estar atenta a las actividades de los chicos. Claro que si sales en pareja, la responsabilidad debe dividirse entre los dos. Aquí deberían establecer lapsos de tiempo en los que uno u otro este con la visión en los niños. 

Mamá y papá merecen tiempo de libertad, ¡claro que sí! pero sin perder en cuenta la protección y bienestar de los retoños. Es posible si nos organizamos y creamos además puntos de relevancia a la hora de salir. Qué nos podemos permitir y qué no. Qué puntos deben a tomar en cuenta los niños a la hora de alejarse de los papás. En fin todo un plan para poder disfrutar de nuestra salidas.

Finalmente, ¿podemos confiar en las niñeras? sí. Pero sobre todo debemos confiar y mantener nuestra responsabilidad maternal. Así que, ¡suerte en tu próxima salida! 





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