Detrás, al lado y de frente: el apoyo en la pareja.




Seguramente has escuchado la frase: "detrás de un gran hombre, hay una gran mujer".  
Pero qué tan cierto puede ser esto en nuestra sociedad hoy en día, es decir, actualmente resulta una verdadera ofensa para la gran mayoría de las mujeres una idea como ésta, por la sencilla razón de que la mujer ha demostrado ser capaz de alcanzar sus propios logros y sobresalir, muchas veces, sin la participación de un hombre a su lado. No obstante, sigue siendo muy común el dar reconocimiento al varón por impulsar el desarrollo profesional e intelectual de sus parejas, como una muestra de amor.  

Entonces ¿por qué no decimos que detrás de una gran mujer hay un gran hombre?  
Aunque no puedo decir que tengo la verdad absoluta, puedo compartirte el resultado de un análisis que he realizado con varias parejas, en donde el conflicto de que la mujer sea exitosa, recae en la desvalorización del varón al paso del tiempo.  Es decir, en un principio el hombre sintió cierta satisfacción en apoyar a su compañera, con la confianza (o quizá no) de que llegará a conquistar su sueño.  Con el paso del tiempo, y al lograr ella su conquista, se va haciendo tan autosuficiente que deja de "necesitar" a su pareja. Logra conquistar puestos más altos, conseguir un mayor salario y con ello se empodera en las tomas de decisiones con respecto a la vida conyugal y familiar. 
Por lo que, en lo que en algún momento fue una satisfacción para el hombre, comienza a transformarse en frustración, y da paso a la comodidad de dejar que ella "haga todo".  

Ahora la cuestión es: ¿es esto saludable para la relación de pareja? 

El desequilibrio siempre se tira a un lado de la balanza, y en cuestiones de dos, el desequilibrio es la ruina.  El valor de lo par, esta en que dos aportan un mismo esfuerzo, no existe la individualidad, sino el conjunto. Lo que empareja a una pareja es su afinidad, y complementación. 
Si tomamos por ejemplo el juego del "sube y baja", sabemos que para que el juego sea divertido hay que ayudar al otro a estar arriba, y luego éste  baja para que el otro suba, pero el mejor momento es cuando ambos mantienen el equilibrio para que los dos estén arriba observando el mismo panorama.

Ahora con la idea anterior, podemos comprender que parte de la idea de ser una pareja exitosa, radica en la habilidad de saber apoyar al otro. ¿Pero quién apoya primero a quién? La verdad es que no debería haber "competencia" por ello, pues como ya dijimos no se trata de impulsar a alguien para que sea un individuo aparte, sino de apoyar la mejor idea o vía a desarrollar que lleve a ambos al estado que quieren alcanzar. 

Cada pareja es única, así como sus necesidades, pero lo común en todas es que para alcanzar la plenitud y armonía que les haga vivir como una familia exitosa, depende mucho de cómo se sepan apoyar.  Da completamente igual las posiciones de la ayuda, porque algunas veces alguno impulsará a su compañero con sutiles ideas que el otro puede perfeccionar mejor, y tal vez a eso se le llame "estar detrás".  En otras alternaran actividades, acciones e ideas que los hará ir "lado al lado". Y muy probablemente en alguna ocasión, como en una enfermedad o situación adversa, alguno tendrá que ir más al "frente". Pero todo esto siempre funcionará bajo la idea de son pareja y sabrán que no hacen más que el otro, sino que hacen algo por el otro. 

Resumiendo. El apoyo en pareja no se trata de una sensación de "yo te doy, renuncio y cedo ante el otro", sino de un hacer por los dos, y ambas partes deben estar conscientes de ello y poner la parte que le toca, cuando le toca. 
El apoyar al otro, finalmente no es un mero acto desprendido, es una inversión por la familia, por la pareja, por sí mismos. 



P.d. Recuerda que si quieres hacer consultas o comentarios, puedes hacernos llegar tus palabras vía casilla de contacto o por nuestras redes sociales.






Lo más leído