¡SOS necesito ayuda! Los tíos al rescate.



¿Alguna vez has escuchado en alguna reunión que a alguno de tus hermanos solteros le preguntan: por qué no se ha casado?  Si es así, la respuesta la puedes dar tú y sería: ¡porque la vida es misericordiosa y en lugar de sus propios hijos tiene tiempo para los míos! 

En serio, no hay mejor ayuda en la vida de los padres que la de los tíos. Cuando alguien se convierte en padre o madre, de pronto (en los primeros meses) se cree que todo es una maravilla, que el futuro será glorioso y que siempre, no importan las circunstancias, estarán listos para sus hijos: serán divertidos, nunca serán como sus padres fueron con ellos, les dedicarán mucho tiempo, en fin, que se visualizan siendo los mejores padres del mundo. 
¡Já! no hace falta que pasen muchos meses para ver, que tal sueño es en esencia, una utopía en la mayoría de los casos. 

El trabajo, el hogar, las discusiones, la falta de se sueño, los gastos, la mala condición física, y por qué no, hasta la flojera, se hacen presentes; y lo que antes era un sueño a cumplir se va transformando en pesadilla y no hay quien lo aguante.  De pronto se hace de lo más común el: "te toca a ti amor (¡¿amor?!, tú causante de mi penas) cuidar al niño".  Y la verdad es que la otra parte esta igual o peor que tú de cansado y estresado por todo lo que ahora tienen que hacer en pos, no solo de ustedes como pareja, sino de ése tierno y lindo pequeño que no tiene llenadera y demanda más y más de ustedes.

¡No se diga si eres madre o padre soltero!, realizas lo doble en todo y por lógica estás el doble de cansada o cansado para lidiar, por mucho tiempo, con toda lo que lleva tener un hijo, que te hace feliz, pero que también te cansa. 

Pero, como dijimos al principio, la vida es misericordiosa. Cada día son más frecuentes los hermanos y hermanas que no tienen hijos propios (todavía o por decisión final), pero no significa que tengan aberración por los niños, al contrario, de pronto tienen una devoción, que hacen pensar por qué no están llenos de hijos propios. El caso es que estos tíos, son la bendición en situaciones en la que los padre ya no saben qué hacer para darles una vida emocional sano a sus pequeños, a causa de su período de sequía de la misma que no les permite conectar con ellos, como a ellos les gustaría.  Entonces los tíos son la mejor medicina. Ahí tienes a tu hermana o hermano que puede ser mayor o menor que tú, da igual, pero que por alguna manera tiene la energía, la creatividad, la paciencia y sobre todo el amor que tus hijos necesitan

Estas criaturas celestiales, no tienen ninguna otra obligación con tus hijos, más que amarlos, y amarlos significa más que darles dulces y besos, realmente los aman con todo lo que eso conlleva: los orientan, los escuchan, lo guían, los corrigen, son alcahuetes con ellos, les dan tiempo, diversión, son cómplices y confidentes. Son todo lo que tus hijos necesitan en tiempos en los que tú no das para más. 

Así que ofrecerles a tus hijos la posibilidad de convivir a menudo con sus tíos, es realmente algo bueno que puedes hacer por ellos, y por tus hermanos también. Obviamente no hay que abusar, la responsabilidad sigue siendo tuya, pero siempre se agradece la mano extra amorosa que aporte para el bien de los hijos y para el bien propio
Ahora, si tienes muchos hermanos, trata de congeniar con aquel que más simpatice con tus hijos y tus hijos con él o ella. Esto es básico para que la relación funcione entre ellos y se haga el buen lazo de comunicación. Pero si solo tienes uno o una, ¡pues ya tienes todo!, es casi imposible que no se amen. 

Eso sí, solo una recomendación quiero hacerte: si ya decidiste que puedes contar con tu hermano o hermana para cuidar a tus hijos, ten confianza en sus medios. Él o ella no tienen porque ser como tú. Con esto me refiero a que como toda persona tienen su propia personalidad y gustos, seguramente le ofrecerán a tus  hijos otra amplia gama de situaciones y vivencias que tú no harías. Salvo que esto vaya en total contra con tus creencias, dales espacio para ser ellos en su propio entorno y con sus propias reglas, recalcando que esto no interfiera con el respeto hacía ti, y sin romper las normas educativas que tengas como regla en tu hogar.   Fuera de ello, ¡déjalos ser! Porque las experiencias que los tíos tengan con sus sobrinos, jamás de los jamases las podrás crear tú. Y eso es lo maravilloso de que tus hijos puedan contar con alguien más fuera de ti y tu pareja, así que no tengas celos, ni temor. Tú seguirás siendo el padre o la madre, y los tíos ni por equivocación quieren quitarte ese trono, ellos simplemente quieren darle a sus sobrinos lo mejor de ellos mismos, y eso es un gran regalo en la vida de un niño. 

Así que ya sabes, cuando te sientas sin fuerza, sin ganas, sin poder ser lo mejor para tus pequeños, acude a sus tíos. Pídeles ayuda, y sobre todo agradece la ayuda. Recuerda que si bien ellos aman a tus pequeños, no es su obligación estar al pendiente de ellos, y que lo hagan por el simple placer de hacerlo, vale mucho. 




Con imagen de naranjas y zapatos 

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