Proyecto sentido ¿Se puede sanar el pasado?

hombre feliz con familia


"El pasado nunca se muere, ni siquiera es pasado"
William Faulkner



Casi toda nuestra vida ha sido basada en la creencia de que el pasado muerto está y no se puede hacer nada al respecto, si esto es así: ¿estamos condenados a sufrir sin poder hacer nada el respecto?
El resentimiento por ejemplo, es una consecuencia de un pasado no corregido que mantiene vivo algo que, según la tradición popular, ya debería estar muerto y enterrado por estar en el pasado. Pero no, al contrario de esa teoría, lo cierto es que el pasado no muere ni deja de tener consecuencias en el presente, a menos qué podamos dejarlo ir. 

En la nota anterior: "Embarazo, origen temprano de salud emocional", hablamos de cómo durante la gestación podemos proveer de sana alimentación afectiva a nuestros hijos. Pero qué pasa cuando éstos ya nacieron, y sobre todo cuando ya son mayores. En estos casos hacemos uso del bendito pasado que no pasa.  

Ahora bien, cómo podemos diagnosticar que nuestros chicos no tuvieron una buena alimentación emocional durante el embarazo. Su personalidad es la respuesta. 
En terapias como la biodescodificación y el código de la emoción, es muy común darse cuenta de esto cuando se le pregunta al paciente ¿desde cuándo se siente triste (por ejemplo)?. La respuesta: "desde siempre" es un indicio de que la tristeza fue una impronta adquirida durante la gestación o su primer año de vida. 

Como este ejemplo también podemos ver personalidades que son iracundas, tímidas, retraídas "desde siempre" y sin saber por qué. Sentirse desvalorizado e invisible para el entorno, también es una peculiaridad de situaciones adquiridas durante el proyecto sentido en la formación de un bebé.  
Antiguamente la mayoría de las personas tenían que resignarse a vivir y sentirse de cierta forma, porque al fin y al cabo era un rasgo personal y poca cosa podría hacerse. En la actualidad, gracias a la física cuántica y herramientas psicoemocionales, podemos acceder a un nuevo proyecto de vida, ¿cómo? "volviendo al pasado". 

Si ya sé que es una idea muy loca, digna de películas como "Volver al futuro", pero la realidad supera muchas veces a la ficción. Claro que no se trata de tener una máquina del tiempo, más que la propia imaginación (osea la mente). 

Pongamos otro ejemplo. Digamos que cuando tú y tu pareja se enteraron que iban a ser padres de una forma no tan alegre. Quizá alguno de los dos se enojo, tuvo miedo, pensó por un instante en el aborto, se alejó. O bien al principio todo iba mas o menos bien, pero durante los 9 meses hubo tensión, quizá preferían un género sobre otro: el típico "quiero que sea niño/a", o económicamente las cosas no iban tan bien y pensaron que tal vez no era momento para ser padres.  En fin, variantes hay muchas. 

La situación es que todo eso, se crea o no, es del conocimiento del feto. Y toda esta información le da un panorama de cómo puede ser su vida, y de cómo están tomando su llegada al mundo fuera del vientre materno.  Imagínate que shock puede recibir un ser tan joven que lo marca para toda su vida, o por lo menos hasta que alguien se hace consciente y decide ayudarle a cambiar toda ésa información. 

Tú que estás leyendo esto, ahora mismo dentro de ti estás tomando consciencia. Ya sea por experiencia personal o porque te estás dando cuenta del por qué de muchas cosas en relación a tus hijos. 

Ahora con esta información, viene la pregunta ¿qué se puede hacer?  Rectificar, trayendo el pasado al presente. Un ejercicio muy sencillo pero profundamente poderoso, sobre todo para los niños que no fueron primeramente deseados, y ojo, primeramente deseados, porque esto no quiere decir que después no los ames con toda tu alma, pero la impronta que recibió el pequeño es: "no soy querido" y puede que una de las reacciones en su vida sea la de permanecer invisible, para no estorbar.  Entonces es importante revivir el momento de alumbramiento.  Simular que estas dando a luz nuevamente, sobre todo es relevante que te acompañe tu pareja y si es posible, los abuelos y tíos. Festejar y alegrarse por el nacimiento: darle besos y abrazos a tu hijo/a, mencionarle lo importante que es para ustedes su integración a la familia

Este ejercicio se puede hacer con niños desde un año, hasta adultos. Pero es importante realizarlo con corazón, porque de verdad que le estarán cambiando la vida y su futuro. Después de esto (si se hace correctamente) podrás observar grandes cambios para mejor en tu familia y todo gracias a una consciencia adquirida y a un acto de verdadero amor por quienes más amas. 




Con imagen de pressfoto 



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