Divorciados y ¿amigos?

hombre mujer con niños

"El divorcio es un camino hacia la felicidad."
Luis Rojas Marcos 


Tranquilos papás, no estamos diciendo que el matrimonio no sea igualmente un camino a la felicidad, sino que hay que aceptar, que aveces, el divorcio es otra vía para la plenitud personal y hasta familiar. 

Muchos de nuestros queridos lectores se encuentran disfrutando de un buen matrimonio, pero existen otros que están pensando seriamente en cambiar su estado civil, y algunos más que lo han hecho hace tiempo. Es para nuestro segundo y tercer grupo de queridos lectores, a quienes ofrecemos la siguiente nota, aunque claro  para aquellos que disfrutan de una aceptable estabilidad, no estaría de más que le echarán un vistazo para compartirla con amigos que estén atravesando el proceso. 

Para nadie es un secreto y tampoco debe ser una incomodidad, que las familias al rededor del mundo se están modificando a pasos agigantados. La idea de familia como: papá, mamá e hijos; se ha ido transformando. Hoy día conocemos familias que están conformadas por: padre e hijos, madre e hijos, dos madres e hijos, dos padres e hijos, pareja sin hijos; y cuantas posibilidades se nos vayan presentando en el camino. Así que de alguna manera, hace mucho tiempo que las parejas, sobre todo hombre-mujer, han dejado de sentirse atados el uno al otro con la intención de sostener una familia socialmente para dar paso a una ruptura de esa apariencia.  Lamentablemente en la mayoría de los casos, esa ruptura, además de definitiva se lleva a cabo con enojo. Y entre dos que no les unió nada más que una institución civil o una religiosa, pues no estaría tan grave darse la espalda con cierto aire de desprecio (aunque también tiene su importancia el no hacerlo, pero eso lo hablaremos en otra ocasión), pero en el caso de parejas con hijos (que es el tema que nos importa) no es la mejor opción terminar una relación como "gallos de pelea". 

Muchas de las afectaciones psicoemocionales de los hijos, ya sea en su infancia o posteriormente como adultos, tienen que ver con el choque de poder entre los padres. Con frecuencia, cuando una pareja llega al divorcio sin haber tenido verdadera consciencia de lo que les llevo a ese punto, lo habitual es que lleguen a esa resolución llenos de resentimiento y deseos de "destrozar" al otro. Todos hemos escuchado alguna vez, como se llevan a cabo juicios verdaderamente tormentosos para una repartición de bienes o para lograr una simbólica pensión alimenticia. Pero también sabemos de caso que lo único que existe para "lastimar" al otro son los hijos. Hablar mal de uno de los progenitores se ha vuelto un verdadero deporte en el arte de fragmentar familias. Y seamos claros, a los hijos les importa un verdadero pepino la razón por la cual sus padres no están juntos, para ellos el ideal siempre será que tales sean lo suficientemente inteligentes como para resolver sus asuntos y permitirles a ellos crecer y formarse recibiendo lo mejor de cada uno de sus progenitores. Pero tristemente no siempre es así. 
La realidad para muchos es que uno de los padres termine por desaparecer del todo, y el que queda tenga esforzarse por no derrumbarse frente a ellos tanto en lo emocional como en lo económico. 
Expresado este breve y hasta de cierta forma sutil escenario de lo que puede experimentar un hijo, seamos sinceros y pensemos si es la mejor vivencia con la que deben crecer los niños. Personalmente siento que no, la vida ya les ofrecerá otras alternativas para aprender del tema del abandono o separación; y aunque el divorcio sin duda también es medio de aprendizaje, la verdad es que la lección podría ser totalmente distinta, por ejemplo la de la inteligencia emocional, la sana resolución de conflictos, el acuerdo y hasta la creatividad

Para llegar a ello, tenemos que regresar al punto central: la pareja

Es verdad que a veces el "felices por siempre" no culmina como se imaginó en un principio, pero eso no quiere decir que no pueda lograrse. Alguna vez esos dos miembros que conformaban un matrimonio se entendieron, alguna vez él le propuso a ella sellar su amor con un "quieres ser mi esposa" y todo avanzó con un "sí" por respuesta. Hicieron preparativos para la boda, escogieron un hogar, se alegraron con un embarazo y planearon el nombre de sus hijos. Sin embargo, por el tema que sea, poco a poco se dieron cuenta que su visión de vida ya no estaba en la misma ruta. En lugar de hablarlo, simplemente lo dejaron pasar y pasar hasta el punto de hacerse insoportable (aunque fingieran alegría) y un buen día uno de los dos decide que es momento de separarse

Vías de separación.

Si tú estás en vía de separación, no te voy a decir que no lo hagas, pero si aún te acompaña la duda te invitó a que busques consejería de pareja, quién sabe si pueda ser la solución que buscas. Pero si ya estas con la certeza absoluta de que es lo mejor, la invitación es para que cierres el ciclo como lo iniciaste: con amor. Si estas pensando que es imposible, no lo es, y la razón es está: aunque creas que puedes irte, o que puedes alejar a tu pareja y disolver tu familia para comenzar otra nueva, lo cierto es que tu familia nunca se acabará. Parece un poco ilógico, pero es algo completamente cierto, no a nivel social, sino a nivel epigenético, metafísico, vibratorio y universal. Tú creaste uno o varios seres con tu pareja, y puede que quieras que salga de tu vida o tú disolverte de la suya definitiva y completamente, pero ausentes o no, estás ligados por esa creación de vida en común. Ser consciente de ello te permite crear una nueva realidad con la madre o padre de tus hijos, ose terminar en buenos términos afectivos. 
Es posible que pienses que dada  la situación que envuelve el divorcio, la amistad no se puede dar, pero solo no se da lo que no se intenta. Hablar claramente sobre lo que ya no hay en común es adecuado, pero hacer énfasis en lo que sí, es la clave: tus hijos.  

Divorcio y distancia.

Si ya el divorcio se consumó y los pleitos estuvieron de 10 en su eficiencia para generar enojo y rencor, el perdón es la respuesta. ¿De verdad te gusta la idea de perderte el crecimiento y la formación de tus hijos? aunque ya tuvieras nuevos con otra pareja, hay ahí una creación tuya es estado potencial para crecer con efectividad en la vida. Te recuerdo que los hijos no son pedazos de uña que te cortas y da igual donde caiga, tus hijos son la uña misma. Ahora, quizá sea el caso y si los ves, pero los ves como la oportunidad para indagar acerca de tu ex y la vía para hacerle daño. Noticia, se estás haciendo daño a ti.
Superar un divorcio no es cosa fácil, pero tampoco es la excusa perfecta para hacerte víctima o victimario, sino otro medio para ser feliz.  Reencontrarte con tu ex y hablar de los errores pasados para corregirlos y seguir avanzando por separado es posible, y todo comienza con una decisión. 

Ser feliz. 

Ser feliz después de un divorcio, no se trata de sentirse libre para alejarte de tu familia. Se trata de crear la forma para seguir haciendo feliz a tu familia desde otro aspecto. Cierto, ya no tienes ninguna conexión amorosa y pasional con tu ex, pero si tienes un vinculo emocional, físico e intelectual con tus hijos. Podrás ciertamente conocer a alguien más y crear nuevas expectativas para evolucionar y destacarte como persona, y seguramente quien vuelva a amarte te animará a seguir participando de la vida de tus hijos. Quizá al final se pueda dar o no una verdadera amistad con la que fue tu pareja en el pasado, pero como base mínima se puede aspirar a una cordialidad entre ambos, incluyendo los nuevos integrantes de sus vidas amorosas. 

Puede parecer una idea utópica el llevar una buena relación con el pasado, pero si no lo intentas jamás lo sabrás.  La recompensa vale es esfuerzo, y es que tus hijos pueden seguir disfrutando de una familia, no de la manera "tradicional" pero si de una forma que les haga crecer y formarse con plenitud. 

Nota: Para consultas ponte en contacto vía nuestras redes sociales o en nuestra página web. 

Con imagen de Pressfoto
Texto. Jacklyn M.










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