Poder femenino en la familia

mujeres meditando

"No deseo que las mujeres tengan más poder que los hombres, sino que tengan más poder sobre sí mismas"
Mary Shelley


Culturalmente a la mujer se le ha definido como el "sexo débil" y con menos capacidad intelectual que el hombre, lo que de alguna manera la redujo a un ser servil cuya capacidad le daba para realizar aquellas cosas que el varón no quería hacer. Esta idea fue aceptada por mucho tiempo hasta que un grupo de nuevas mujeres se convenció de que podían ser y hacer más de lo que su debilidad les permitía. Lamentablemente esta nueva creencia se extra polarizo en algunos sectores al grado de que las mujeres trabajaron más por perfeccionarse como hombres, que por fortalecerse a sí mismas. Pero ¿qué significa fortalecerse?

Re_descubrirse.

Si llegaste a esta nota sin importar si eres mujer u hombre, es porque seguro sabes dentro de ti que lo femenino tiene un valor mayor del que hasta ahora se ha dicho y ése poder solo puede ser impulsado dentro del seno familiar.  Y mejor aún, porque eres parte de ésa masa crítica que aspira a una transformación auténtica que nos lleve a vivir una existencia diferente donde lo masculino y femenino no estén confrontados, sino unificados en favor de la creación de una existencia plena donde ambas energías nos lleven al disfrute de un éxito igualitario

Pero para llegar a ello, primero debemos posicionarnos en el presente. Y mejor aún, en tu presente personal y familiar. 

¿Qué idea tienes de la mujer?   Y medita si esa idea es resultado del conocimiento de la esencia femenina o simplemente la aceptación de una conclusión social y familiar heredada a través de los años (o siglos).

¿Tu educación se formo en un ambiente familiar y social donde la mujer solo "sirve" para la atención de las necesidades masculinas?  

¿Crees que hay cosas que solo son para hombres? 

¿Educas a tus hijos e hijas en favor de su género y no de sus capacidades? 

Incluso si eres una mujer empoderada, pudiendo hacer "cosas de hombres" ¿sientes la carga de cumplir con tu "rol" de "cosas de mujeres"? 

Hagamos la pausa, para una pregunta final:  ¿Todo lo anterior ha fortalecido verdaderamente a la mujer, a la familia y a la sociedad? 

Sin demeritar en absoluto el valor del varón, la verdad es que su sola capacidad no es suficiente a la hora de hacer un cambio de consciencia. Y no es algo que este inventando yo, sino que es algo perfectamente observable en todo campo donde lo femenino y masculino estén en disputa por sobresalir. 
Pero nosotros no nos vamos a ocupar de otros aspectos del mundo ahora, sino del bienestar de tú familia. 

Da igual si te  mueves por lo espiritual o la ciencia, ambos demuestra lo mismo: lo masculino da, lo femenino recibe. "Dame un ejemplo". Claro. 
El sol es masculino y la tierra es femenina. El sol le da a la tierra lo que necesita para llevar a cabo el proceso que le permita ser fértil y dar vida. 
El hombre da el esperma que le permite al óvulo ser fértil para hacer la transformación que ofrecerá vida a un ser humano nuevo. 

Si te das cuenta, lo masculino atiende las necesidades de lo femenino. Y no es que lo femenino esté ahí inerte solo recibiendo, efectúa un gran proceso para crear algo que satisface a ambas energías. 
Y aquí esta el poder de lo femenino, ¡la transformación y la creación!   Ahora, por qué es importante el poder femenino en la familia, porque cuando se tiene un perfecto equilibrio de su energía, todo es prosperidad.  Todo el mundo desea tener una familia próspera, no solo en dinero, sino el salud, armonía, amor y éxito. El problema hasta hace poco, es que la gran mayoría pensaba que todo eso solo dependía de la masculinidad.  Y por eso no es de extrañarse que muchos varones abandonaran el barco al no sentirse capaces de poder lograr eso solos, solos en el sentido de pensar que su mujer y sus hijos solo estarían ahí para "quitarle" lo poco que puede conseguir. 
Si te das cuenta, lo femenino siempre se ve como algo que quita y que no es capaz de dar. ¡Cosa más equivocada no puede ser!  Pues es quien recibe la que le dará valor añadido a lo que recibe. Si le da un  buen valor, quien da tendrá deseos de seguir ofreciendo más, porque no solo es quien recibe quien disfruta de los frutos.  
Claro, para llegar a este punto de equilibrio se requiere se empatía e igualdad de pensamiento y meta.  Porque lo femenino puede ser también muy egoísta si no se le trata con respeto, y lo masculino puede dejar se ser productivo sino tiene la suficiente motivación. 

Esta idea de lo masculino y femenino, se aplica a todo tipo de relación. En PFHS, hacemos referencia a hombre y mujer, porque la mayoría de nuestros lectores conforman familias con ambos sexos, pero puede aplicarse a familia homoparental  igualmente. 

Entonces, redescubrirse en el aspecto femenino nos debe abrir la puerta a la creación. La nueva forma de re_educarnos y educar a nuestros hijos como conjunto social que reconoce que para lograr un crecimiento evolutivo que nos permita mayores logros en todos aspectos, requiere de ver a la mujer (femenino) como un potencial necesario para darle forma a lo masculino. 
Empoderar a la mujer, no ser trata de "masculinizarla" con la idea que que para ser valiosa tiene que competir con el hombre o forzarse a realizar "cosas de hombres". Porque no existen cosas de hombres o mujeres como tal en lo tangible. Muchas de las cosas en el mundo no se hacen gracias a los genitales, sino a las capacidades. Incluso un hombre puede darle más fuerza a su lado femenino que al masculino, e igualmente la mujer, aunque la mayoría asume su rol energético junto con su género sexual. 

Así que conociendo esto, y que de ésto prácticamente depende todo el bienestar de tu familia, en todos aspectos. ¿No estás dispuesta/o  a ver a tu pareja de otra manera, a orientar a tus hijos de otro modo, a conocer  más y aplicar esto a tu vida diaria?  
Si llegaste hasta aquí, y te permitiste leer hasta el final, es porque algo en ti esta deseando hacer ése cambio que comienza por ti, tu familia y que nos hace un regalo socialmente. Para saber más, no dudes ponerte en contacto y preguntar por la orientación presencial y a distancia. 





Imagen: Aschas
Texto: Jacklyn M. 

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